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La sexualidad es una fuente de salud y bienestar pero conviene disfrutarla de forma responsable. Una de las funciones físicas de la sexualidad es la reproductiva y por tanto requiere tomar medidas para evitar embarazos no deseados. Así mismo, hay una serie de enfermedades cuya forma de contagio es la vía sexual (ETS) Por lo tanto, hay que conocer cómo prevenirlas de forma adecuada. Si se mantienen relaciones sexuales, el preservativo es el único método que previene embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. El preservativo es una fina funda de material elástico, generalmente látex aunque también existen de algún material sintético. Es importante usar correctamente el preservativo, pues de ello depende en gran medida su eficacia. Por favor ten en cuenta estas recomendaciones cuando emplees un preservativo.

Verificar el estado del estuche y del preservativo y comprobar la fecha de caducidad. Si se encuentra alguna de las dos cosas en mal estado: pegajoso o dañado, no se debe usar. Abrir el preservativo por la zona ranurada retirándolo con cuidado. Evitar dañarlo con los bordes, uñas, objetos cortantes… Usar el preservativo inmediatamente después de abrir el envase. Si se tiene heridas en las manos, evitar que contacten con el preservativo, para reducir la posibilidad de contagio.
1. Una vez sacado el preservativo, con el reborde siempre por la parte exterior, comprimir el depósito del extremo cerrado para expulsar el aire.
2. Colocarlo sobre el pene erecto, antes de cualquier contacto sexual para prevenir embarazos y enfermedades de transmisión sexual.
3. Manteniendo el depósito apretado, desenrollarlo cuidadosamente y cubriendo totalmente el pene.
4. Tras la eyaculación, el pene aún erecto debe retirarse lentamente sujetando el preservativo firmemente por su base para evitar la salida de semen.
5. Desechar el preservativo de una manera segura e higiénica, tirándolo a la basura, nunca al W.C.